Meditaciones Metafísicas
(6ª Meditación)


Descartes (1596-1650)

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CERTIDUMBRE DE LAS COSAS MATERIALES

Resta examinar si existen las cosas materiales......se puede deducir que existen a partir de la facultad de imaginar .........porque.......... la imaginación, no parece ser otra cosa que cierta aplicación de la facultad cognoscitiva al cuerpo que le está intimamente presente....... Para aclararlo, examinaré primero la diferencia entre la imaginación y la pura intelección. Por ejemplo, cuando me imagino un triángulo, no supongo tan solo que es una figura comprendida en tres lineas, sino que tambien veo estas tres lineas como presentes por el poder del intelecto, esto es lo que llamo imaginar. Si quiero pensar en un quiliógeno, juzgo que es una figura que consta de mil lados, con la misma certeza con que he juzgado que el triángulo consta de tres; pero no del mismo modo me imagino aquellos mil lados..............Por el contrario, si se trata de un pentágono, puedo ciertamente concebir su figura, como la figura del quiliógeno, sin la ayuda de la imaginación; pero puedo tambien imaginarla, aplicando mi atención a los cinco lados....y advierto evidentemente que he de menester entonces de un peculiar esfuerzo de ánimo para imaginar, que no me es preciso para concebir. Este esfuerzo nuevo de ánimo muestra claramente la diferencia entre imaginación e intelecto..............Además considero que este poder de imaginar.......,en tanto difiere del poder de concebir, no es requerido para la esencia de mi espíritu...... puesto que aunque desapareciese aquel, yo permanecería sin duda tal como soy ahora, de donde parece seguirse que aquél depende de una cosa diferente de mí.........de suerte que este modo de pensar difiere tan solo de la pura intelección en que la mente, mientras concibe, se concentra en cierto modo en sí misma, y considera alguna de las ideas que tiene; por contrario, cuando imagina, se vuelve al cuerpo y ve en él algo conforme a la idea concebida por ella o percibida por los sentidos.........Por ello conjeturo con toda probabilidad que el cuerpo existe; pero tan sólo con probabilidad......ya que no veo todavía que de la clara idea de la naturaleza corporea que existe en mi imaginación, se pueda tomar alguna prueba que concluya necesariamente que exista algún cuerpo...........................................
Suelo imaginarme muchas cosas......como son los colores, los sonidos, los sabores, el dolor, etc...........; y dado que percibo estas cosas mejor por los sentidos, por los cuales parecen haber llegado a la imaginación con ayuda de la memoria, se ha de tratar sobre los mismos (sentidos), y se ha de ver si se puede obtener algún argumento cierto a favor de la existencia de los seres corporeos............En primer lugar, he sentido que yo tenía cabeza, manos, pies, y los demás miembros de los que consta este cuerpo.........; sentí que este cuerpo se hallaba entre otros muchos cuerpos, de los que podía recibir diversos beneficios o perjuicios, y medía esos beneficios por cierto sentimiento de placer, y los perjuicios por sentido del dolor.........Sentía en mí el hambre, la sed...........y unas ciertas propensiones a la risa, a la tristeza, a la ira o afectos de este tipo; exteriormente sentía la dureza, el calor y otras cualidades táctiles, además de la extensión de los cuerpos y las figuras y movimientos; y tambien la luz, los colores, los olores, los sabores..........En definitiva, creía sentir ciertas cosas, .......... es decir, cuerpos de los que procedían esas ideas.........................Experimentaba, además, que aquellas me venían a la mente sin mi consentimiento, de manera que ni podía sentir ningún objeto aunque quisiese, sino estaba presente el órgano del sentido, ni podía no sentirlo cuando estaba presente. Siendo las ideas.....más claras que cualesquiera de las que producía en mi meditación, o de las que advertía que estaban grabadas en mi memoria, parecía que no podía ser que procediésen de mí mismo, y por tanto restaba unicamente que viniesen de otros seres; pero no teniendo ningún otro conocimiento de esos seres que el que procedía de esas mismas ideas, no podía ocurrírseme otra coas que quellos eran semejantes a éstas.
........Al mismo tiempo recordaba que yo había utilizado antes los sentidos que la razón, y veía que las ideas que yo creaba no eran tan claras como las que percibía por los sentidos.....me persuadía facilmente de que no tenía ninguna idea en el intelecto que antes no la hubiese tenido en los sentidos. No sin razón juzgaba que aquel cuerpo que llamaba con un derecho especial "mio" me pertenecía más que ninguna otra cosa.....; sentía que todos los afectos y apetitos en él y para él;.....no podía explicar por qué a un sentido del dolor se sigue una cierta tristeza de ánimo....a no ser porque había sido enseñado así por la naturaleza........................................................
Despues, muchas experiencias destruyeron paulatinamente la fe que tenía en los sentidos...................advertía que los juicios de los sentidos externos se engañaban; y no sólo de los externos, sino tambien de los internos......A todo lo cual he añadido hace poco dos causas principales de duda: la primera consiste en que yo nunca puedo sentir mientras estoy despierto cosas que no pueda tambien, mientras duermo, creer alguna vez que las siento; y no creyendo en lo que me parece sentir en los sueños, no veía por qué había de creer en aquello que me parece sentir cuando estoy despierto. La otra era que, ignorando todavía al autor de mi creación..............nada me parecía oponerse a que yo hubiera sido creado por la naturaleza de tal suerte que me engañase.......Pero ahora, una vez que empiezo a conocerme mejor a mí mismo y al autor de mi origen, no creo..... que se haya de dudar en absoluto sobre todo. Primeramente, puesto que ya sé que todo lo que concibo clara y definidamente puede ser creado por Dios tal como yo lo concibo, es suficiente poder concebir una cosa sin otra, clara y definidamente, para tener la certeza.....; y, por lo tanto, del hecho mismo que yo sé que existo.....concluyo con certeza que mi existencia radica unicamente en ser una cosa que piensa........Puesto que de una parte poseo una clara y distinta idea de mí mismo, en tanto que soy sólo una cosa que piensa, e inextensa,; y, de otra parte, una idea precisa de cuerpo, en tanto que es tan sólo una cosa extensa y que no piensa, es manifiesto que yo soy distinto en realidad de mi cuertp, y que puedo existir sin él........... Advierto, además, ciertas otras facultades, como la de cambiar de lugar, adquirir varias figuras, que no pueden ser concebidas.... sin alguna substancia en donde existan, ni, por lo tanto, existir sin ella..........deben de existir, por tanto, en una substancia corporea o extensa, no inteligente, porque está incluido en su concepto claro y preciso una cierta extensión, pero de ningún modo una intelección..............Por otra parte, existe en mí una facultad pasiva de sentir, o recibir ideas....pero tambien una facultad activa.......de producir o de hacer estas ideas. Y ésta no puede existir en mí mismo, porque no supone ninguna intelección anterior, sino que estas ideas me vienen sin mi cooperación y aún sin mi consentimiento; por tanto, resta que exista alguna substancia diferente de mí.... Como tengo una gran propensión a creer que las ideas son emitidas de las cosas corporeas, no veo de qué manera podría entenderse que no es falaz, si procediesen de otra parte que de las cosas corporeas; por lo tanto, las cosas corporeas existen.
Descartes. Meditaciones metafísicas. 6ª meditación.
DESCARTES


SECCIÓN 1
Test1
Test2

Juego

SECCIÓN 2

Meditación1
Meditación2
Meditación3
Meditación4
Meditación5

SECCIÓN 3
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Textos





































RESTA EXAMINAR
Despues de haber demostrado la existencia de Dios, a través de  la
3ª Meditación, y del argumento ontológico, presente en la , Descartes, decide analizar de un modo definitivo el problema de la certeza de las cosas materiales.
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FACULTAD DE IMAGINAR
Descartes, en el análisis de la certeza de las cosas materiales, se plantea, en primer lugar, si la imaginación podría ser la facultad que nos permite saber sobre la existencia de las cosas materiales.

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DIFERENCIA ENTRE INTELECCIÓN E IMAGINACIÓN

Con el objeto de averigüar la certeza de las cosas materiales, Descartes, investiga primeramente sobre las diferencias que existen entre la imaginación y la intelección.

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IMAGINAR
Cuando imaginamos un triángulo no solamente suponemos que es un figura comprendida en tres lineas, sino que tambien vemos esas tres lineas. Esto es a lo que Descartes llama imaginar.

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PENSAR
Cuando pensamos, por ejemplo en un quiliogeno, juzgamos que es una figura que consta de mil lados con las misma certeza que hemos juzgado que un triángulo tiene tres. ¿Lo imaginamos, es decir, los vemos del mismo modo?

6ª Meditación





































PECULIAR ESFUERZO DE ÁNIMO
Una de las diferencias existentes entre imaginación e intelección, consiste en que la imaginación necesita de un peculiar esfuerzo de ánimo que no aparece en la intelección. Es evidente que no se necesita el mismo esfuerzo para juzgar lo que es un triángulo que para imaginar lo que es ese mismo triángulo. Además, cuanto más compleja sea la figura más esfuerzo habrá que realizar para imaginarla, es decir, para verla.

6ª Meditación





































NO ES ALGO ESENCIAL
Otra de las diferencias existentes entre imaginación e intelección consiste en que la primera no es algo esencial para nuestro espíritu. Esto quiere decir que, según Descartes, aunque no tuviésemos imaginación no dejaríamos de ser substancias pensantes.

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CONCENTRACIÓN
Otra diferencia existente entre imaginación e intelecto consiste, según Descartes, en que la mente cuando piensa se concentra en sí misma mientras que cuando imagina tiene que volverse (convertere) al cuerpo para ver en él lo concebido y percibido por la mente a través de los sentidos.
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CONJETURAS
Descartes, en su estudio de la imaginación como facultad que nos pudiera permitir saber con certeza acerca de la existencia de los cuerpos materiales, llega a la conclusión de que, a través de ella, solamente se podría conjeturar como probable, pero no con una certeza clara y distinta, acerca de tal existencia. Por ello, concluye que de la existencia de la imaginación no se puede deducir prueba alguna que nos permita saber con certeza acerca de que existe algún cuerpo material.

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LOS SENTIDOS
Descartes pasa ahora analizar la naturaleza de los sentidos. Ellos parecen ser los responsables de que lleguen a la imaginación las representaciones de las cosas materiales.

6ª Meditación





































BUSQUEDA DE UN ARGUMENTO
Descartes, teniendo como base a los sentidos, intenta descubrir alguna prueba que nos demuestre que ellos son  los que nos permiten saber con certeza acerca de la existencia de las cosas materiales.
6ª Meditación





































MIEMBROS CORPORALES
Descartes, en el estudio de los sentidos, realiza una especie de resumen de lo tratado anteriormente en relación con las
razones de la duda metódica. Recuerda haber creido que los sentidos parecen ser los responsables de ponernos en contacto con los miembros de nuestro cuerpo, como pueden ser, las manos, cabeza, pies, etc. Estas representaciones son tan claras claras que parece absurdo dudar acerca de su certeza. ¡Si no fuera por los sueños!
6ª Meditación





































ENTRE OTROS CUERPOS
Los sentidos parecen ser tambien los responsables de que sintamos las representanciones que nos llegan de otros cuerpos diferentes al propio. Son esos otros cuerpos los que parecen transmitirnos, según sea el caso, sensaciones de placer o de dolor.
6ª Meditación





































AFECTOS
Los afectos de tristeza, alegría, ira, así como las sensaciones internas de hambre y de sed, parecen tener su causa en la existencia de cuerpos externos
6ª Meditación





































LO EXTERIOR
Los sentidos parecen ser tambien ser los responsables de que estemos en contacto con las cualidades de los cuerpos externos. Esas cualidades pueden ser primarias, es decir, existentes en los cuerpos en sí, como por ejemplo, la extensión, la figura y el movimiento.
6ª Meditación





































CUALIDADES SECUNDARIAS
Los sentidos parecen ponernos en contacto con las cualidades secundarias de las cosas, como por ejemplo, el sonido, el color o el sabor de los cuerpos. Esas cualidades no existen en los cuerpos en sí sino gracias a los órganos sensoriales que los producen. Esto implica que, según Descartes, no tendría sentido afirmar que existen sonidos en los cuerpos sin prescindimos del oido que los percibe, o colores si prescindimos de la vista, u olores si prescindimos del sentido del gusto.
6ª Meditación





































PROCEDENCIA DE LAS IDEAS
Descartes recuerda aquí algo que ya había analizado en profundidad en la
3ª Meditación. Allí había establecido que, en principio, parecía lógico pensar que las ideas que tenemos acerca de los cuerpos parecían proceder de esos mismos cuerpos. Lo que sucedía es que la luz natural parecía indicar algo distinto.
6ª Meditación





































SIN MI CONSENTIMIENTO
Una de las razones que le llevaron a Descartes a pensar que las cosas eran la causa de las ideas residía en que estas ideas parecen surgir en uno sin su consentimiento. Es decir, que uno no puede sentir el objeto cuando le apetece ya que no se puede sentir si no está presente.
6ª Meditación





































PROCEDER DE MÍ MISMO

Descartes recuerda tambien aquí algo planteado en profundidad en la
3ª Meditación. Recuerda como, en principio, le resultaba dificil entender como las ideas que se refieren a las cosas externas podrían derivar de sí mismo. Lo más lógico parece pensar que tales ideas parecen proceder, no de uno mismo, sino de las cosas materiales externas. Sabemos, sin embargo, que Descartes llegará a la conclusión que uno mismo parece ser la causa de ideas que se refieren a las cosas materiales, a los ángeles y a otros hombres parecidos a uno mismo. Unicamente la idea de Dios parece escapársenos. En relación a esta idea parece imposible entender que uno mismo pueda ser su causa. Pero eso, sucede despues de la desaparición de la duda metódica. Descartes está recordando, en estos momentos, como eran sus ideas antes de la tal desaparición.
6ª Meditación





































SEMEJANZA ENTRE IDEAS Y COSAS
En la
3ª Meditación, Descartes, había analizado, además del problema de la procedencia de las ideas, la cuestión de la semejanza entre cosas e ideas.
6ª Meditación





































RECORDABA
Es evidente que Descartes está recordando aquí cuál era su posición acerca de la naturaleza de los sentidos antes del planteamiento y resolución de la
duda métodica.
6ª Meditación





































NADA EN EL INTELECTO QUE NO ESTÉ EN LOS SENTIDOS
Este principio aristotélico-tomista que dice que, no existe nada en el intelecto (tábula rasa) que no procediese de los sentidos, es en el que Descartes creía antes de plantear y resolver la
duda métodica.
6ª Meditación





































NATURALEZA
Descartes recuerda tambien aquí algo que había tratado en la
3ª Meditación cuando había establecido una diferencia entre naturaleza y luz natural. Era la naturaleza - especie de ímpetu espontaneo  - lo que le llevaba a creer que las cosas eran semejantes a las ideas y la causa de las mismas. La luz natural se encargaría de demostrarle que esa creencia era algo muy dudoso.
6ª Meditación





































DESTRUCCIÓN DE EXPERIENCIAS
Cuando Descartes somete a la
duda metódica las opiniones de su época de estudios, una de las primeras creencias que somete al tribunal de la duda será precisamente todo aquello que ha aprendido a través de los sentidos. Advierte que los sentidos externos le engañaban en lo lejano y los internos en lo cercano. 
6ª Meditación





































DOS CAUSAS DE DUDA

Descartes recuerda aquí las dos causas principales que le llevaron a plantear la
duda metódica. Una de esas causas está relacionada con el mundo de los sueños. Estos son los responsables que llegue a dudar de los sentidos internos pues, a partir de los sueños, Descartes afirma no estar seguro de que tener manos o de estar sentado delante de un fuego. La otra causa residía en que, al ignorar quien era el autor de su creación, era posible la existencia de un genio maligno que le llevaba a equivocarse, incluso, en lo que parecían verdades evidentes, como, por ejemplo, que 2+3=5.
6ª Meditación





































AHORA
Despues de haber llevado a cabo un repaso de toda su experiencia filosófica anterior, Descartes, se sitúa de nuevo en el lugar al que ha llegado en sus investigaciones, es decir, en la 6ª meditación. Ahora sabe quien es y tambien que Dios existe. Se trata de sacar las consecuencias de estas ideas.
6ª Meditación



































CERTEZA
Descartes amplía aquí su criterio general de certeza: todo lo que conciba clara y definidamente es cierto ya que Dios es garantía de ello.
6ª Meditación





































SOY UNA COSA QUE PIENSA
Desde aquí hasta el final de este texto, perteneciente a la 6ª Meditación, Descartes, deduce una serie de verdades que considera como evidentes, gracias a que Dios existe. La primera de esas verdades es que está seguro que él es una cosa que piensa.
6ª Meditación





































EL CUERPO ES UNA COSA EXTENSA
Desde aquí hasta el final de este texto, perteneciente a la 6ª Meditación, Descartes, deduce una serie de verdades que considera como evidentes, gracias a que Dios existe. La segunda esas verdades es que está seguro que su cuerpo es una  cosa extensa.
6ª Meditación





































ALMA Y CUERPO SON DISTINTOS
Desde aquí hasta el final de este texto, perteneciente a la 6ª Meditación, Descartes, deduce una serie de verdades que considera como evidentes, gracias a que Dios existe. La tercera de esas verdades es que está seguro que el alma y el cuerpo son realidades diferentes.
6ª Meditación





































LAS COSAS SON EXTENSAS
Desde aquí hasta el final de este texto, perteneciente a la 6ª Meditación, Descartes, deduce una serie de verdades que considera como evidentes, gracias a que Dios existe. La cuarta de esas verdades es que está seguro que el concepto de extensión es una cualidad primaria que pertenece por sí misma a los cuerpos.
6ª Meditación





































FACULTAD PASIVA
Desde aquí hasta el final de este texto, perteneciente a la 6ª Meditación, Descartes, deduce una serie de verdades que considera como evidentes, gracias a que Dios existe. La quinta de esas verdades es que está seguro que existe en él una facultad pasiva que le permite sentir y recibir ideas.
6ª Meditación





































FACULTAD ACTIVA
Desde aquí hasta el final de este texto, perteneciente a la 6ª Meditación, Descartes, deduce una serie de verdades que considera como evidentes, gracias a que Dios existe. La sexta de esas verdades es que está seguro que existe en él una facultad activa que le permite producir y crear ideas.
6ª Meditación





































SUBSTANCIAS DIFERENTES A MÍ
Desde aquí hasta el final de este texto, perteneciente a la 6ª Meditación, Descartes, deduce una serie de verdades que considera como evidentes, gracias a que Dios existe. La séptima de esas verdades es que está seguro que existen cosas corporesas que causan en uno las ideas y de que éstas son semejantes a tales cosas.

6ª Meditación