LOS PRESOCRÁTICOS SON COMO NIÑOS QUE CUENTAN FÁBULAS


Extranjero. -Todos ellos tienen trazas de recitarnos una fábula, como si fuéramos niños. Según uno, los seres son tres en número, los cuales tan pronto se hacen la guerra, como son amigos, se casan, procrean y alimentan su prole. Según otro, no hay más que dos, lo seco y lo húmedo, lo caliente y lo frío, y después los une y los pone en relación. Nuestra escuela de Elea, a partir de Jenófanes y aun de más atrás, nos refiere otras fábulas, presentando lo que llamamos universo, como un solo SER. Las Musas de Jonia y de Sicilia, un poco más tarde, han creído más seguro combinar estas dos opiniones, y decir que el SER es, a la vez, uno y muchos, y que se mantienen por el odio y la amistad. Las más altaneras de estas Musas pretenden que todo se une y se desune sin cesar, según las más moderadas no sucede siempre así, sino que tan pronto el universo es uno y está en perfecta armonía, mediante el poder de Venus, como es múltiple y está en guerra consigo mismo bajo el imperio de no sé que Discordia. Si todo esto es cierto o no lo es, es difícil decidirlo, y tampoco conviene hacerlo, cuando se trata de tan antiguos e ilustres personajes. Pero, he aquí lo que puede decirse sin incurrir en falta.

Teetetes. -¿Qué?

Extranjero. -Que en su orgullo han hecho muy poco aprecio de nosotros, que constituimos la multitud, porque, sin cuidarse de si seguíamos sus discursos o si quedábamos a retaguardia, marchan siempre derechos y a la vanguardia por el camino que han elegido.

Teetetes. -¿Qué quieres decir con esto?

Extranjero. -Cuando alguno de estos filósofos declara que existen o que han nacido o que nacen muchos seres o uno solo o dos, que lo caliente se mezcla con lo frío, suponiendo además toda clase de composiciones y de descomposiciones, ¡en nombre de los dioses!, dime, Teetetes, ¿has comprendido nunca lo que dicen? Yo, cuando era joven, y oía hablar de este NO-SER, que ahora nos embaraza tanto, creía comprenderlo perfectamente, hoy ya ves en qué abismo estamos metidos.

Teetetes. -Ya lo veo.

Extranjero. –Quizá, en el fondo del alma, no sabemos más sobre el SER que sobre el NO-SER. Cuando se habla de esto, creemos comprender el SER, sin dificultad, y no comprender el NO-SER, y quizá nos hallamos en el mismo caso respecto del uno que del otro.

Teetetes. -Quizá.

Extranjero. -Otro tanto puede decirse de los altos sistemas, a que acabamos de pasar revista.

Teetetes. -Así es.

Extranjero. -Si te parece, examinaremos los demás principios, mas, por ahora, es preciso fijarnos en el más grande, d que domina todo lo demás, el que es verdaderamente el primero.

Teetetes. -¿De qué quieres hablar? Sin duda, es del SER, de lo que debemos ocuparnos, en tu opinión, para saber qué han querido enseñarnos los que han tratado de esta materia.

No-ser